
Según Opel, hay una gran diferencia con el actual Agila en calidad de acabado y en la gama de colores interiores y exteriores disponibles. Tiene una gran cantidad de huecos repartidos por el interior para dejar objetos (relación de ellos).
La instrumentación consta de un gran velocímetro tras el volante, con una pantalla y testigos, y un cuentarrevoluciones separado y en un plano más alto. Puede tener mandos en el volante. La palanca de cambios está cerca del volante.
En la versión menos equipada de serie («Essentia») hay cuatro airbags, argollas Isofix, dirección con asistencia variable según la velocidad del coche o asientos del conductor con ajuste de altura, entre otros elementos.

Comprado con otros modelos de su tamaño y potencia, el Agila de gasolina con 86 CV es el mejor en consumo y de los mejores en aceleración (tabla comparativa). La velocidad máxima está limitada por una superficie frontal más bien grande y un coeficiente aerodinámica que también lo es (Cx 0,35).
Los dos motores de gasolina son de aluminio, tienen inyección indirecta y cuatro válvulas por cilindro con doble árbol de levas. El Diesel, que fabrica GM Powertrain, es un motor con bloque de hierro, cuatro válvulas por cilindro, y alimentación por conducto común, como el que llevan otros modelos de Opel.
El bastidor del Agila, como el del Suzuki Splash, está desarrollado

Según Alain Visser, director ejecutivo de marketing para Europa de Opel, «Las mujeres jóvenes y juveniles son el primer público objetivo de Opel para el nuevo Agila». El Opel Agila se produce en la fábrica que Suzuki tiene en Hungría, junto al Suzuki Splash.
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